
¿Justicia o stand-up? La insólita acusación de Alfredo Cury contra Claudio Larraza
Esmeralda LopezHay que reconocerle a Alfredo Cury un talento inigualable para la ficción. Cuando la opinión pública pensaba que ya lo había visto todo en materia de papelones, el defenestrado letrado sorprendió nuevamente con un escrito donde pide el juicio político al intendente de Plaza Huincul, Claudio Larraza, y al funcionario Alejandro Cancio. Lo insólito y desopilante del asunto es que toda la presentación judicial está redactada en tiempo potencial y construida sobre una simple hipótesis de Cury. En su universo imaginario, los hechos no ocurrieron, pero "podrían" haber ocurrido si la realidad coincidiera con sus desvelos.
Este nuevo episodio de delirio jurídico no representa más que otro intento desesperado por llamar la atención y mendigar espacio en algún medio despistado. Acostumbrado a los micrófonos que hoy le dan la espalda, Cury apela a cualquier manotazo de ahogado para lograr algo de protagonismo mediático. Sin embargo, presentar una acusación basada en "lo que tal vez habría pasado" roza el ridículo absoluto y deja en evidencia que se le agotaron las ideas serias para figurar en la agenda pública.
El problema es que la memoria social no se borra con un titular fantasma. Para entender este frenesí por la prensa, basta recordar que este personaje carga sobre sus espaldas una condena a prisión efectiva por la mega estafa con planes sociales en Neuquén. Mientras espera que la sentencia quede firme para finalmente ir preso, el abogado busca camuflar su estatus de delincuente condenado bajo la sábana fantasmagórica de un justiciero que solo existe en sus propios escritos.
Cabe destacar que el gobierno de Neuquén ya tomó cartas en el asunto administrativo al disponer la exoneración de Cury de la planta permanente del Estado, junto a la agente Laura Reznik y otros implicados como Ricardo Soiza, Marcos Osuna y Pablo Néstor Sanz. El desfalco, concretado entre 2020 y 2022 mediante el uso de tarjetas de débito y cheques, significó un desvío de fondos públicos por más de 153 millones de pesos destinados a los sectores más vulnerables, dinero del cual Cury se benefició personalmente.
Totalmente desprestigiado por la sociedad e imposibilitado de caminar con tranquilidad por la capital neuquina, donde la gente lo considera un auténtico payaso mediático, ahora pretende trasladar su show a Plaza Huincul. Como en la capital ya está completamente quemado, intenta hacerse unos pesos y vender humo en otras latitudes. Lamentablemente para él, su maniobra quedó al desnudo: una vez más, echó mano a la mentira y el circo para intentar tapar lo inevitable.




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