Neuquén mantiene el alerta rojo y sigue de cerca el avance del temporal

La medida alcanza al Oeste provincial durante este jueves, mientras el Centro y la zona Metropolitana mantienen las clases y las autoridades siguen la evolución del fenómeno.
 
Pasó en Neuquen24 de septiembre de 2026Sofia SeirgaleaSofia Seirgalea

Neuquén mantiene el alerta rojo por el temporal y dispuso la suspensión de clases y de todas las actividades al aire libre durante este jueves en la zona Oeste de la provincia. La medida alcanza también a los centros de esquí y se extenderá, en principio, hasta las primeras horas del viernes, mientras los equipos de emergencia monitorean el desplazamiento del fenómeno hacia el Centro y Norte neuquino.

La decisión fue comunicada por la secretaria de Emergencias y Gestión de Riesgos, Luciana Ortiz Luna, luego de una reunión del Comité de Emergencias. En coordinación con la ministra de Educación, Soledad Martínez, se resolvió mantener la suspensión de clases en el Oeste, mientras que el Centro y la zona Metropolitana continúan con actividad educativa.

La funcionaria explicó que las restricciones buscan reducir la exposición de la población ante distintos riesgos asociados al temporal, entre ellos desmoronamientos, caída de árboles, deslaves y socavones en caminos. En ese contexto, una familia tuvo que ser rescatada de un vehículo en la Ruta Provincial 65, que permanece intransitable en uno de sus sectores.

La situación de las rutas también presenta distintos niveles de afectación. La Ruta Provincial 23 permanece bajo evaluación constante y, según el reporte oficial, el tramo de la Ruta de los Siete Lagos se encontraba transitable, aunque los pasos internacionales permanecían cerrados. Vialidad informó además cortes en sectores de la Ruta 65, en el acceso a Cuyín Manzano y en la Ruta Provincial 48 hacia Hua Hum, entre otras restricciones vinculadas con anegamientos y deslizamientos.

En el sur provincial, Villa La Angostura fue uno de los puntos más afectados por las precipitaciones. El director provincial de Protección Civil, Carlos Cruz, señaló que se registraron calles anegadas y situaciones complejas en algunos barrios, aunque destacó que una familia fue trasladada preventivamente a un lugar seguro y que, hasta el momento del informe, no se habían registrado personas afectadas directamente por deslaves, caída de piedras u otros eventos de ese tipo.

El volumen de lluvia fue especialmente elevado en la Región de Los Lagos y parte del Centro, con afectación sobre sectores que abarcan Villa Pehuenia, Aluminé, Pilo Lil, Junín de los Andes, San Martín de los Andes y Villa La Angostura. Los equipos provinciales y municipales trabajaron en conjunto con brigadistas y maquinaria pesada para atender las situaciones generadas por el agua.

Mientras disminuye el impacto sobre algunas zonas del sur, el operativo se concentra ahora en seguir la evolución del fenómeno hacia el Centro y Norte. Cruz advirtió que localidades que todavía no se encuentran bajo una alerta específica pueden igualmente registrar vientos, lloviznas o chaparrones, por lo que el monitoreo continúa en toda la provincia.

El viento constituye otro de los factores de riesgo. Durante la jornada anterior se registraron ráfagas que superaron los 100 kilómetros por hora en sectores del norte, con Buta Ranquil y Barrancas entre las áreas más afectadas. También se registraron inconvenientes en servicios como energía eléctrica y telefonía móvil, especialmente en el departamento Minas y localidades del norte neuquino.

En este escenario, actualmente rige una alerta roja por lluvias intensas para el norte neuquino, aunque las autoridades señalaron que en esa zona el viento es, por el momento, el fenómeno predominante. El corredor comprendido entre Loncopué, Coyuco-Cochico, Los Miches, Andacollo, Las Ovejas, Varvarco, Buta Ranquil y Barrancas, además de sectores próximos a Chos Malal, Tricao Malal y Las Lajas, permanece bajo vigilancia por la posibilidad de lluvias y fuertes vientos.

Otro de los puntos de atención está puesto sobre la cuenca del río Neuquén, donde existen poblaciones instaladas en sectores ribereños considerados de riesgo. Ortiz Luna señaló que en algunos de esos lugares el aumento del agua ya está alcanzando a pobladores y que la evolución de los caudales será evaluada durante las próximas horas.

La secretaria de Emergencias pidió mantener las medidas preventivas mientras continúe vigente el alerta. “Si están en la cordillera, no salgan”, recomendó, al tiempo que indicó que las autoridades comunicarán cuándo podrán retomarse las actividades una vez que finalice el período de mayor riesgo.

El Gobierno provincial había anticipado durante los últimos días la llegada de un período de lluvias persistentes, nieve en cotas altas y fuertes vientos, con especial intensidad prevista para el miércoles 23 y jueves 24. El esquema de prevención incluyó el seguimiento de caudales, rutas, sectores ribereños y posibles deslizamientos.

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